jueves, 26 de noviembre de 2009

JOAN AMOS COMENIO


Comenio nace un 28 de Marzo de 1592 en Nivnice. Con apenas unos días de nacido, sus padres se instalan en el poblado de Unersky Brod, donde recibe el bautismo de la Hermandad Moravia (iglesia evangélica). Sus padres deciden bautizarlo con el nombre de Juan Amós Comenio en honor a Juan de Huss del cual deseaban fuera imitador, como de hecho lo emuló. El apellido Amós, de origen judío, ofrece razones para recibir testimonio de bendición de Yahveh.
El cognomento (sobrenombre-calificativo) de Komenshi proviene del pueblo moravo de Komna, de donde era oriunda la familia, y que al sufrir una derivación latina se hace Comenius, de la cual se deriva la forma española de Comenio. Durante sus primeros años de vida, conoce la agitación social; bandoleros y comandos de guerrilleros azotan a Moravia, aldeas quemadas, hombres masacrados, mujeres raptadas. A los 12 años de edad quedo huérfano. Sus tutores, al no poder atender su educación, como lo habrían hecho sus padres, como lo necesitaba la inteligencia del pupilo. De la escuela de Straznice, Comenio recuerda el fuego que devoró las casas y aquel método memorístico con el cual su maestro los obligaba a aprender pasajes bíblicos, cánticos religiosos y preguntas de catecismo, al mismo tiempo que los enseñaba lectura, escritura y cálculo relegados a un segundo plano, como enseñanza complementaria, usando procedimientos incomprensibles que exigían años de aprendizaje verbalista, cuando si se utilizaba una motivación interesante se podía aprender en unos cuantos meses.
Debido a su excepcional aplicación, algunos nobles protectores de la hermandad morava centraron su atención en el joven Comenio enviándolo a la escuela secundaria de Prevov como becado.
Con los mismos defectos que vivieron en Straznice, Comenio asimiló los clásicos latinos y griegos, profundizo en el estudio de la historia de los pueblos. Adquiere los rudimentos de diversas lenguas. Los sufrimientos que le producen la memorización de reglas ininteligibles, le hacen reaccionar después, redactando manuales para aprender lenguas de una forma natural, como se aprende la propia en la infancia, basándose en frases y no de reglas, las reglas deben ser redactas después por el aprendiz, luego de dominar la lengua aprendida.
Como premio a su aprovechamiento, Comenio es seleccionado para estudiar en la universidad de Herborn, sobresaliendo entre todo el alumnado. Luego entre 1611 y 1614 triunfa en la universidad de Heidelberg, gracias al apoyo dado por Carlos Zerotin al costear sus estudios. Nuevamente la guerra llega, ahora a los claustros universitarios.
En su estadía Heidelberg, Comenio absorbe conocimiento de las ciencias naturales, que giraban alrededor de la teología. Despertó su interés el "memorial " de Ratke, en el cual el pedagogo alemán expone un nuevo método para enseñar que concordaba con los principios que Comenio utilizaba en la sistematización de la pedagogía que ya empezaba a planear.
Finalizado los estudios universitarios con la máxima distinción, y al momento de regresar a su tierra y en el desarrollo del recorrido lee el manuscrito de Copérnico "las revoluciones orbitales de los astros ", ya que el interés de Comenio a los descubrimientos de la ciencia era grande en esta época dominada por la metafísica escolástica. La revolución astronómica proclamada por
Copérnico, en la cual demostraba su teoría heliocéntrica, la cual determinaba como centro de nuestro sistema planetario al sol y no a la tierra, hace deducir por analogía al joven Comenio que el centro del sistema escolar no era el maestro, considerado así en ese entonces, sino el alumno; dando nacimiento al paidocentrismo en pedagogía.
Comenio en el desarrollo de su formación universitario presta gran interés por el conocimiento científico y el deseo que todo en este mundo no fuese un secreto ante la investigación de hombre, esto también lo proyectó hasta su avanzada edad.
Comenio definió la educación como el artede hacer germinar las semillas interiores que se desarrollan no por incubación sino cuando se estimulan con oportunas experiencias, suficientemente variadas y ricas y sentidas siempre como nuevas, incluso por quién la enseña.
Concibe la educación como un sistema donde el niño y el sujeto del acto educativo en general es el centro de la atención.
Con el desarrollo de sus obras literarias y los pensamientos pedagógicos, Comenio logra un sitial importante en la educación mundial. Es precursor de la educación audiovisual y catalogado padre de la didáctica.
Su énfasis en el método y en las relaciones significativas tales como las relaciones entre el hombre y el mundo entre la educación general y el conocimiento especializado, entre la ciencia y la sociedad, entre el individuo y la sociedad, etc., plantearon posteriores problemas que necesitaron solución. Aunque limitado por sus estudios y utópico en su tiempo, su sistema de una educación comprensiva y como proceso para toda la vida, su meta de integrar las actividades creativas humanas y sus principios para una amplia reforma social basada en la integración de la teoría, la práctica y la crisis, aún dan estímulo al pensamiento contemporáneo.
Estructuró el mundo armónicamente concebido como totalidad en tres estratos fundamentales: la naturaleza el hombre y Dios. Estaba convencido de que cualquier fenómeno del mundo tiene su base objetiva en la unidad del cosmos creado por el Dios perfecto. A partir de la armonía del macrocosmos Comenio dedujo que el hombre, igualmente, debe convertirse en un todo armónico si han de desarrollarse plenamente todas sus potencialidades y habilidades, y no simplemente la razón.
Ya que Comenio consideró al hombre como una imagen de Dios, estaba convencido de que a cada uno se le ha dado una oportunidad para la perfectibilidad continua e interminable, para la creatividad, para la educación permanente y para la autoeducación. Todo el mundo tiene el deber de aprovechar esta oportunidad, un deber tanto filosófico, como político y religioso.
Con estas ideas como fondo, Comenio desarrolló sus actividades de reforma escolar con el objetivo de que todas las escuelas fueran talleres de humanidad y su concepto de educación permanente para llegar a una cultura humana universal.
Comenio se dedicó a descubrir las leyes que gobiernan la evolución del hombre en su relación con todo el mundo. La insistencia en la integridad del desarrollo individual y social con la educación fue considerada por Comenio tanto horizontal como verticalmente y ofreció un complejo método pansófico para tal propósito.
Comenio estaba interesado en formular principios pertinentes para educar a todos los hombres en todas las naciones y países del mundo, quería educarlos a todos en todo lo importante para la vida de todos los hombres, y para ser capaces de desarrollar o cumplir todas sus potencialidades físicas e intelectuales como también las relativas a la emoción, voluntad, conciencia y comportamiento, la acción, siempre sin ninguna violencia, naturalmente.
Dentro de la Didáctica Magna, y de manera implícita, Comenio escribe citas bíblicas al estilo del razonamiento.
Para Comenio, enseñar se debe a una disposición de tres cosas: tiempo, objeto y método. Así como la naturaleza es única, igual que Dios, así también el método como imitación de la naturaleza debe ser único, desplegándose entre enseñar-aprender, leer-escribir, palabras-cosas.
Comenio no concebía a la humanidad como naturaleza humana creada a imagen de Dios, por cuanto esto era solamente una potencialidad. Tal como lo explica en sus métodos linguare y en muchas páginas de su consultatio, es preciso considerar todas las condiciones internas y externas y todos los requerimientos que conviertan al hombre en una imagen de Dios. Estos requerimientos se relacionan con la integridad del desarrollo físico, mental y espiritual desde el estado de lo rudo, no educado, hasta el estado de cultura universal.
El maestro no solo debe encarnar el método de enseñanza, sino él como modelo para sus alumnos. Comenio, centra su esfuerzo, en un modelo pedagógico para reglamentar y prescribir que se debe, como y cuando enseñar dando fundamental importancia a niño como objeto del acto educativo al que se le debe estimular positivamente para que ame el conocimiento, dando este de manera metódica, sencilla y primordialmente que aprenda haciendo, es decir activando todos sus sentidos.

JEAN JACQUES ROUSSEAU


Rousseau combatió la intolerancia y la ignorancia de su tiempo, reclamando que las emociones de los niños fuesen respetadas junto con sus etapas madurativas y sus impulsos naturales. Sus ideas pedagógicas explican el constructivismo, descubren el valor de la experiencia personal y del juego en el aprendizaje, y proponen el trato afectuoso para con los niños por parte de sus maestros, pero despreciando la complacencia. Pese a todo, no encontró justificación para elevar el rol de la mujer por sobre los problemas de su tiempo, y su propuesta educativa en este sentido se nos antoja discriminatoria y anticuada.
SOBRE LA PRIMERA INFANCIA: Apenas el niño ha dejado el vientre materno, se le imponen nuevos límites. Es envuelto con apretadas cintas, acostado con su cabeza fija, sus piernas estiradas, los brazos a los costados. Aún la cabeza es confinada a una capucha. Uno pensaría que se teme que el niño luzca como si estuviera vivo. ¿No influirá tal encierro en su humor tanto como en su temperamento? Su primer sensación es una de pena y dolor. Más miserable que un criminal en cadenas, hace vanos esfuerzos, se enoja, llora. Sus primeras palabras, me dicen, son lágrimas. Lo creo. Se lo anula desde que nace.
El primer regalo que recibe de nosotros son cadenas, el primer tratamiento son torturas.
Teniendo sólo su voz en libertad, ¿por qué no la usaría para quejarse? Llora por el dolor que le causamos.
SOBRE LOS MAESTROS: Se discute mucho sobre las cualidades de un buen tutor. Mi primer requisito, que implica muchos más, es que se trate de un hombre que no pueda ser comprado. Un mal tutor piensa en sus propios intereses antes que en los de su alumno; se esfuerza por mostrar que no ha perdido el tiempo y que se ha ganado el dinero que le pagan. Provee a su alumno con bienes que podrían ser fácilmente mostrados en la vidriera de un negocio, logros que pueden ser exhibidos a voluntad. No es tan importante que sean útiles, sino que sean visibles.
EL CONTENIDO DE LA EDUCACION: Estoy muy lejos de pensar que los niños no razonan. Por el contrario, pienso que razonan muy bien respecto de las cosas que afectan su bienestar actual y su sensibilidad. Pero la gente se equivoca sobre el alcance de su información, y les atribuye un conocimiento que no poseen, y los hace razonar sobre cosas que no pueden entender. Otro error es tratar de llamar su atención sobre asuntos que no les importan en lo más mínimo, tal como su interés futuro, su felicidad cuando crezcan, la opinión que otra gente tendrá de ellos cuando sean hombres términos que carecen de significado para estas criaturas que no tienen capacidad de anticipación.
SOBRE LA ENSEÑANZA: En las pedagogías más elaboradas el maestro emite sus órdenes y piensa que es el amo; pero es el niño quien en realidad manda. Su trabajo y sus juegos, sus placeres, sus dolores, ¿no están en nuestras manos sin que él lo sepa? Sin duda el deseará hacer sólo lo que quiere, pero deberá querer sólo lo que el maestro desea que él haga. Nunca deberá tomar un camino que no haya anticipado; nunca abrirá su boca sin que sepa lo que va a decir. Las lecciones que los estudiantes aprenden unos de otros en el patio de juegos valen cien veces más que lo que aprenden en el aula.

JOHANN HEINRICH PESTALOZZI


Johann Heinrich Pestalozzi (Zúrich, 12 de enero de 1746 - Brugg, 17 de febrero de 1827) fue un pedagogo suizo, uno de los primeros pensadores que podemos denominar como pedagogo en el sentido moderno del término, pues ya había pedagogos desde la época de los griegos. Su padre era cirujano de profesión, pero murió cuando Johann Heinrich era aún muy pequeño, de modo que creció con su madre. Como profetizando su obra y pensamiento, se caracterizó por ser un niño desobediente, desordenado y con pocos logros escolares en su niñez.

Estudió en Zúrich, en 1775. Aunque no terminó ninguna profesión académica, poseía una sólida formación cultural. Era un gran conocedor de las obras de Rousseau. Los fuertes problemas económicos y políticos de la Europa del siglo XVIII repercuten fuertemente en las comunidades donde pretendía implantar sus ideas. La pobreza generalizada propició su ilusión de crear escuelas de producción, en donde los niños huérfanos pudieran, a través de su trabajo, educarse y alimentarse. Su primer centro educativo recibe el nombre de "Granja Nueva", que después de cinco años tuvo que cerrar por problemas económicos. Sus primeros centros educativos fracasan económicamente, pero las experiencias que obtuvo sirven para nutrir su concepción pedagógica.

En 1780 escribe la obra "Veladas de un ermitaño" donde plasma las experiencias que tenía con sus centros. Era una obra didáctica que exponía sus teorías de la reforma social a través de la educación. El trabajo que realiza Pestalozzi con niños huérfanos y mendigos muestra lo que podría considerarse el posible origen de la educación especial para niños con situaciones difíciles de adaptación social. Su dedicación a los pobres le mereció el título de educador social.

En 1798 Pestalozzi abrió una escuela para huérfanos en Stans, que cerró pocos meses después.

En 1800 desarrolla un centro de enseñanzas y formación de profesores en el castillo de Burgdorf, proyecto que continúa en Yverdon, y con el cual alcanza un punto culminante en su trabajo pedagógico. Esta escuela era para niños de toda Europa y sirvió durante 20 años como una muestra del sistema de Pestalozzi, en el que el niño es guiado para aprender a través de la práctica, la observación y por medio de la utilización de los sentidos.

Pestalozzi defendía la individualidad del niño y la necesidad de que los maestros fueran preparados para lograr un desarrollo integral del alumno más que para implantarles conocimientos. Sus ideas ejercieron gran influencia en las escuelas del mundo occidental, particularmente en el área de la preparación de los maestros.

Entre sus escritos están: "Cómo enseña Gertrudis a sus hijos" de 1801 y "El canto del cisne" de 1826. En sus Cartas sobre educación infantil, el educador suizo Johann Heinrich Pestalozzi, precursor de la pedagogía contemporánea, hace hincapié en el papel trascendental que desempeña la madre en la formación de la personalidad y educación elemental del niño. Esta obra data de 1818-1819 y está escrita en forma epistolar; presenta un total de 34 cartas dirigidas a su amigo inglés James Pierpoint Greaves, gran admirador de sus teorías educativas.

En el siglo XIX se establece una corriente pedagógica que resalta los aspectos psicológicos en la educación. Se presenta como una necesidad imperante el conocer al niño en todas sus manifestaciones, donde se concibe a la educación dentro de la tradición de la autoestructuración cognoscitiva. Pestalozzi no es ajeno a estas expresiones sociales y culturales, siendo innegable la influencia de la Ilustración, Kant y Rousseau en la obra pedagógica de Pestalozzi.

Pestalozzi murió el 17 de febrero de 1827 en Brugg.

Para su enseñanza tomó en cuenta la intuición intelectual, tomando los aspectos que conforman su educación elemental que son:

1. Para la enseñanza de los números (relaciones métricas y numéricas):

Utilización de tablillas con letras, las cuales acumulaba de 1 en 1 para que el niño conociera la relación de los números, al mismo tiempo que servía para aprender las letras.

Partir de las cosas simples antes de avanzar a las más complicadas.

2. Para la enseñanza de la forma (observar, medir, dibujar y escribir):

Enriquecer la memoria de los niños con explicaciones sencillas de objetos y materiales. Enseñar a describir y a darse cuenta de sus percepciones.

Enseñar al niño, por medio del dibujo, a medir todos los objetos que se presentan a su vista y adquirir habilidades para reproducir. Pestalozzi pensó que por medio del dibujo se ejercitaba al niño en su escritura.

3. Para la enseñanza del lenguaje:

Aplicar la psicología, pasando del sonido a la palabra y de la palabra a la frase (Método analítico).

Por medio del ejercicio de lectura y escritura afianzar los conocimientos del lenguaje.

4. Para aspectos generales de su Educación elemental:

Poner en práctica el método de enseñar a unos por medio de otros, debido al gran número de niño.

La enseñanza de ambos sexos (coeducación).

Importancia de la educación creativa y productiva.

Enseñanza de moral y religión, que se debe de iniciar en la familia.

Considerar que las relaciones afectivas entre madre e hijo, condicionan a éste paulatinamente, a desarrollar sentimientos de bondad y amor.

Educación Social: la cual debe iniciarse en la familia y continuarse en la escuela.

La práctica de la escuela-trabajo, combinando la enseñanza de la lectura, escritura, cálculo, dibujo, moral y religión con las actividades agrícolas.

Sus principios pedagogicos eran:

Naturalidad: Pestalozzi indicó que sólo la educación podía realizarse conforme a una ley (armonía con la Naturaleza). De este principio se deriva la necesidad de libertad en la educación del niño; es preciso que esté libre, para que pueda actuar a su modo en contacto con todo lo que le rodea (ambiente).

Educación elemental: Debía partirse de la observación de las experiencias, intereses y actividades educativas; de no enseñar nada que los niños no pudiesen ver (idea tomada de Rousseau) y consideró que la finalidad principal de la enseñanza no consistía en hacer que el niño adquiera conocimientos y aptitudes, sino en desarrollar las fuerzas de su inteligencia, dividiendo aquella en forma gradual, de acuerdo a su evolución y donde se tomara en cuenta al individuo como una unidad de inteligencia, sentimiento y moralidad. Sostenía que cualquier irregularidad en estas características, conlleva a la nulidad de una educación integral.

Educación física: Incluyó también la educación física como medio de fortaleza y resistencia corporal, cerrando así el ciclo de una educación integral, que va desde lo más espiritual a lo puramente corporal.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

FEDERICO FROEBEL





Federico Froebel nació el 21 de abril de 1782 en un pueblo llamado Oberweissbach cerca de Rudolstadt en Thuringia en Alemania.
Fue el menor de seis hermanos, su padre era pastor protestante y su madre murió a los nueve meses de nacido.
Aprendió a escribir en su pueblo natal así como operaciones sencillas de matemáticas y de geometría, en 1792 vivió con su tío en Stadt-ilm y asistió a la escuela formal. En el verano del año 1797 su padre lo manda a aprender el oficio de guardabosques y aprender de la naturaleza se convierte en la prioridad de su vida.
En ese tiempo aprende topografía, geometría y a valuar terrenos.
A los 18 años ingresa a la universidad de Jena para estudiar mineralogía y matemáticas, dos años después regresa al oficio de guardabosques en Bamberg. En 1804 Froebel estudia un año de arquitectura en la Universidad de Frankfurt y un año después empieza a enseñar en la escuela de Antón Gruner en Frankfurt.
Motivado por los comentarios de Gruner, Froebel descubre las ideas de Johann Pestalozzi, viaja a Suiza y trabaja con él en Yverdon. Fue este tiempo el que determinó su vocación de maestro y filósofo.
En 1811 Froebel entra a la Universidad de Gotinga y estudia Filosofía, cinco años después Froebel funda el Instituto educativo universal alemán de Griesheim que luego mueve a Keilhau.
En 1826 Froebel publica su obra "La educación del hombre" y diseña una colección de 500 figuras de madera, estas completamente geométricas y lógicas entre sí las cuales son utilizadas para la enseñanza de las matemáticas.
En 1837 Froebel establece un kindergarten en Bad Blakenburg, Turingia, Alemania.
En esta escuela se trabajaba con juegos, canciones, historias y manualidades.
En 1840 para conmemorar los cuatrocientos años de la invención de la imprenta de Gutenberg, Froebel lanza el Kindergaten universal alemán.
En 1843 se publica su libro “Cantos maternales”, que son una serie de canciones que buscan estimular los sentidos de los niños desde los primeros meses de vida.
En los siguientes diez años se fundan más de cuarenta y cuatro kindergartens en toda Alemania y un centro de capacitación de maestros en Mariethal.
El 21 de junio de 1852. en Mariethal, al cuarto para las seis de la tarde, después de una pequeña enfermedad, muere Federico Froebel.

JHON DEWEY


Nació en el mismo año en el que Darwin publicó El origen de las especies, y Marx la Crítica de la economía política. En 1882 se trasladó a Baltimore y se matriculó en la Universidad Johns Hopkins. Le influyó especialmente el ambiente hegeliano de la universidad. La huella de Hegel se refleja en tres rasgos que le influyeron poderosamente: el gusto por la esquematización lógica, el interés por las cuestiones sociales y psicológicas, y la atribución de una raíz común a lo objetivo y a lo subjetivo, al hombre y a la naturaleza.
En 1884 obtuvo el doctorado por una tesis sobre Kant. Se casó con una antigua alumna llamada Alice Chipman, la cual contribuyó más que nadie a interesar a Dewey en los temas educativos y, colaboró estrechamente con él.
En 1884 se trasladó a la Universidad de Chicago, allí fraguó su definitivo interés por la educación. En el año 1904 dimitió como director de la escuela y renunció a su puesto como profesor. Su último destino como docente sería la Universidad de Columbia.
Con 87 años se casó por segunda vez y adoptó a dos niños.
El padre de la psicología progresista murió el 1 de junio de 1952 con 92 años de edad.
Fue un hombre de acción, que aspiraba a la unificación de pensamiento y acción, de teoría y práctica. Defendió la igualdad de la mujer, incluyendo el derecho al voto.
Fue cofundador, en 1929, de la Liga para una acción política independiente, fomentó el sindicalismo docente, alentó la ayuda a los intelectuales exiliados de los regímenes totalitarios. Dewey tuvo una gran influencia en el desarrollo del progresismo pedagógico, desempeñando un papel protagonista que abarca desde finales del XIX hasta la Primera Guerra Mundial. Fue el pedagogo más original, renombrado e influyente de los Estados Unidos y uno de los educadores más perspicaces y geniales de la época contemporánea, influyendo en el curso de tres generaciones.
Desde el punto de vista epistemológico, Dewey considera que los conceptos en los que se formularon las creencias son construcciones humanas provisionales. Dewey critica el enfoque clásico sobre el conocimiento.
El concepto principal relacionado con la teoría del conocimiento es "experiencia".
Dewey mantiene una concepción enteramente dinámica de la persona. Lo que el propone es la reconstrucción de las prácticas morales y sociales, y también de las creencias.
Mantiene una posición crítica respecto a la sociedad industrial, y una distancia enorme respecto del marxismo. La educación progresiva debemos contraponerla a la concepción educativa tradicional. Dewey rechaza un conjunto de doctrinas pedagógicas de variado signo:
la educación como preparación.
la educación como desenvolvimiento.
la educación como adiestramiento de la facultad.
la educación como formación.
La escuela, para Dewey, se concibe como reconstrucción del orden social, el educador es un guía y orientador de los alumnos.
De todo esto surge el famoso Método del problema.

JEAN BAPTISTE LA SALLE



San Juan Bautista De La Salle (Jean-Baptiste De La Salle) (30 de abril de 1651, Reims Francia - 7 de abril 1719, Saint-Yon, Distrito de Ruán) fue un sacerdote y pedagogo francés innovador, que consagró su vida a formar maestros destinados a la educación de hijos de artesanos y de niños pobres de la época. Fue el fundador de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, Instituto religioso católico de carácter laical dedicado a la educación de niños y jóvenes, especialmente de los más pobres. Fue declarado patrono universal de los educadores.
Nacido en una familia acomodada de juristas, era el hijo primogénito de Louis de La Salle y de Nicolle de Möet de Brouillet. Su padre le había preparado una carrera jurídica, pero Jean tenía vocación religiosa. El 7 de enero de 1667 se convirtió en canónigo en Reims, estudia teología en París a partir de 1670 y fue ordenado sacerdote el 9 de abril de 1678. Finalmente, en 1680, recibió el título de doctor en teología.
Sin embargo, en 1679 había fundado una escuela gratuita para los pobres y en 1681 aloja en su casa a varios enseñantes pobres. En 1683 renuncia a sus bienes y el 25 de mayo de 1684 funda la Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, para a continuación abrir escuelas profesionales, escuelas dominicales y hogares de educación para los jóvenes que vivían en la calle. En 1684 funda en Reims la que la mayoría considera la primera escuela de profesores. En 1688 abre las primeras escuelas en París.
I
ntrodujo dos innovaciones: la lección no era impartida individualmente sino en una clase y se enseñaba a leer en francés, no en latín. Estas novedades revolucionaron la pedagogía en Francia.
Fue un pionero en la fundación de Escuelas de Formación de Maestros Rurales (Escuelas Normales), escuelas especiales para jóvenes con condenas judiciales, escuelas técnicas y escuelas secundarias para lenguas modernas, letras y ciencias.
Juan Bautista de la Salle escribió un buen número de obras escolares y espirituales.
Entre las primeras destaca La Guía de las Escuelas Cristianas, uno de los mejores libros de pedagogía del siglo XVII y el que se hizo dominante en las escuelas francesas de varones hasta nuestro siglo. Hay que destacar de él que fue un libro colectivo en el que Juan Bautista de la Salle recogió su propia experiencia pedagógica y la de los primeros Hermanos. También podíamos destacar como manual importante el titulado Reglas de la Cortesía y Urbanidad Cristianas. De lectura obligatoria por los escolares, son consejos para la buena educación francesa adaptados a los hijos de los artesanos y los pobres que acudían a sus escuelas.
Escribió también silabarios, salterios y catecismos para uso escolar.
Entre las obras de carácter espiritual es de destacar el libro Meditaciones. En las 16 tituladas: Meditaciones para el tiempo de retiro (apenas 40 folios) traza un completo itinerario espiritual para los maestros cristianos.
Para la formación de los hermanos, crea en Vaugirard en 1692 el primer noviciado y en 1698 termina de redactar las reglas de la Congregación.
Juan Bautista de la Salle muere el 7 de abril de 1719 en Saint-Yon, Ruán.
Fue beatificado en 1888 y canonizado el 24 de mayo de 1900 por el Papa León XIII.
Su festividad se celebra el 7 de abril. En 1937 sus reliquias fueron trasladadas a Roma. El 15 de mayo de 1950, el Papa Pío XII lo nombró patrón de los maestros.
A menudo se confunde el Instituto que fundó, los Hermanos de las Escuelas Cristianas (más conocidos simplemente como Hermanos de la Salle), con la congregación de los hermanos cristianos, fundada por Edmund Ignace Rice. Los primeros miembros de esta congregación se inspiraron en la obra de Juan Bautista de la Salle. El término lasaliano suele confundirse también con salesiano, adjetivo propio de la Congregación Salesiana fundada en el s. XIX.

ANTON MAKARENKO




Nació el 1 de marzo de 1888, en la ciudad de Bielopolie, de la provincia de Járkov, en aquellos años capital de Ucrania. Su padre, Semión Grigórievich, era pintor. Fue el segundo hijo de la familia y resultó ser un niño muy débil y enfermizo, aunque se fue desarrollando normalmente. A los cinco años ya había aprendido leer y era un ávido lector. Desde pequeño mostró una capacidad de observación poco común, y a eso se unía el deseo de llegar hasta las causas originarias de cada fenómeno.
La madre de Makárenko, a diferencia de su esposo, un tanto reservado y poco comunicativo, era una mujer optimista y alegre. Magnífica narradora, con un gran sentido del humor, mantenía en la familia la atmósfera de optimismo vital, que Makárenko llama con tanto acierto en sus libros «tono mayor».
En 1895, a los siete años ingresó en la escuela.
En 1900 se mudaron a Kriúkov, una población de 10.000 habitantes que era un suburbio de la importante ciudad industrial de Kremenchug, situada a orillas del río Dniéper. En Kriúkov existían unos grandes talleres ferroviarios, a los que fue trasladado su padre, donde le hicieron oficial pintor y, al poco tiempo, contramaestre de un taller de pintura. Fue también en esta ciudad donde más tarde conoció a su futura esposa, Tatiana Mijáilovna Dergachova, hija de un soldado zarista.
Makárenko se matriculó en la escuela urbana de Kremenchug después de haber dejado, con la mudanza, su antigua escuela rural por esta nueva, donde se estudiaba durante unos seis años. El programa docente de la escuela era bastante completo, pero los alumnos no podían matricularse en los grados superiores.
Makárenko siguió estudiando con brillantez. Su erudición y conocimientos de los clásicos rusos y extranjeros eran asombrosos para un chico de su edad. Tenía profundos concimientos de filosofía, astronomía y ciencias naturales.
En 1904, con dieciséis años, terminó el instituto con sobresaliente en todas las asignaturas e ingresó en unos cursos pedagógicos de un año de duración, en los que preparaban maestros para las clases de párvulos.
En la primavera de 1905, Makárenko terminó el cursillo, y en otoño de ese mismo año empezó a trabajar como maestro en la escuela ferroviaria primaria, enclavada en el mismo recinto que los talleres ferroviarios, donde trabajaba su padre.
Era un extraordinario profesor. Tenía muchos conocimientos y sabía transmitirlos con maestría; enseñaba a pensar y a razonar y; sin embargo, no se hizo un buen educador rápidamente. No comenzó a interesarse por la pedagogía hasta que, haciendo el balance de uno de los trimestres, decidió hacer un experimento.
Calculó la puntuación media de cada uno de sus alumnos y, en correspondencia con la puntuación obtenida, distribuyó los puestos del primero al último. Colgó la hoja de notas y, cuando el chico que ocupaba la útlima posición (un buen estudiante que, como supo después, había enfermado de tuberculosis, haciendo que ésto influyera en sus notas) se vio en el tablón, entró en un profundo estado de amargura.
Ésto conmocionó a Makárenko. El joven maestro comprendió que para educar no sólo le hacía falta tener grandes conocimientos, sino también comprender las peculariedades de cada estudiante, tener en cuenta sus rasgos personales.
Durante esta etapa de sus primeros pasos en la pedagogía, influyeron mucho los extraordinarios acontecimientos políticos de aquellos años: la revolución de 1905 tuvo una gran repercusión en todos los rincones de Rusia, haciendo despertar conciencias y llamando a la lucha contra la autocracia zarista.
En Kriúkov, Makárenko y otros profesores de la escuela estaban suscritos al periódico bolchevique Nóvaya Zhyzñ («Nueva Vida»). Paulatinamente, se fue formando un círculo de intelectuales locales que se reunían para discutir sobre diversos temas científicos, filosóficos y políticos, y cantaban himnos revolucionarios.
Lo ocurrido con Zadórov le hizo darse cuenta de que no conseguiría nada mediante la violencia, así como con el método de influencia sucesiva.
Este problema hizo refelxionar a Makárenko y lo confundió. Ninguno de lo método usados por sus contempóraneos parecían efectivos, por lo que a respuesta se imponía por sí misma: él mismo debía crear nuevos métodos de educación.
Los contornos de sus nuevos métodos de educación ya se adivinaban en la experiencia del propio Makárenko. Para educar a todos a la vez, y no a cada uno por separado, debería tener la presepectiva necesaria. Debía organizar la vida de tal manera que los propios colonos fueran los que llevasen todo lo referente al centro: los edificios, el plan de producción, la distribución de los ingresos, la disciplina..
Ellos mismos deberían educarse unos a otros, exigir, subordinarse, respetarse, preocuparse y ayudarse mutuamente.
Makárenko siempre se creyó que el trabajo colectivo era el mejor medio para lograr la adaptación social de los seres, pues solamente la sociedad impone tareas y responsabilidades.
El centro de menores no era una suma mecánica de individuos, sino que es un complejo social único, del cual se enorgullecen tanto los chavales como los educadores: es lo que se llama colectividad.
Las primeras soluciones teóricas estuvieron respaldadas por lo hechos. En primer lugar, se intentó rescatar a los residentes de la pobreza y la necesidad. En marzo de 1921, el centro estaba poblado por unos 30 jóvenes, la mayoría hambrientos y cubiertos de harapos. Makárenko sabía que sus pupilos, por culpa de la necesidad y bajo diversos pretextos, iban regularmente a la ciudad cometiendo atracos. Pero comprendiendo que en los primeros momentos hubiera sido imposible prohibir esta forma de cubrir sus necesidades y evitaba, a sabiendas, calquier tipo de referencia a los productos substraidos por los pobladores. Para acabar con los robos, se exigía una determinada situación dentro de la colonia, y Makárenko aguardaba el momento propicio.
Al mismo tiempo, comenzaron los robos dentro del centro. Desapareció del cajón de la mesa de Makárenko una cantidad de dinero que constituía el sueldo de seis meses para el resto de los educadores. En la reunión general, rogó que el ladrón devolviese el dinero, pues podría enfrentarse a una acusación de malversación.
Tras la reunión, dos de los residentes en el centro le comunicaron en secreto que ellos sabían quién había cogido el dinero, pero que no se lo dirían, sino que intentarían convencerlo de que lo devolviese. A la mañana siguiente, el dinero apareció tirado en la cuadra.
Dos días depués, alguien destrozó la puerta de la despensa y sustrajo comida y aceita. Los chavales no entendían como alguien de la propia colonia podía robar sus propias pertenencias. Con muchas dificultades a causa del racionamiento, los educandores lograron conseguir alimentos y los guardaron en la despensa de la colonia. Pero aquella misma noche todo desapareció de nuevo.
Makárenko casi se alegró de este nuevo hurto, suponiendo que ahora sus pupilos se denunciarían a los ladrones. Pero no fue así: si bien es cierto que los jóvenes se apenaron, no se sumaron a la indignación de los pedagogos.